Bienvenidos habitantes del planeta tierra,venimos a traerles un blog sobre la sana convivencia escolar.
SANA CONVIVENCIA ESCOLAR
martes, 4 de septiembre de 2018
¿Cómo se puede aprender a dialogar?
Una de las asignaturas importantes que hay que aprender hoy es la de saber dialogar. Y a dialogar se aprende en el seno de la familia. He aquí cinco pautas para el diálogo entre padres e hijos, base de una buena comunicación. Primera, no interrumpir y tener paciencia. Para que haya un buen diálogo hay que saber escuchar. Segunda, cuidar el lenguaje no verbal. La mirada y el gesto ocupan un papel primordial, ya que mirada y gesto establecen la complicidad de la amistad y de la confianza mutua. Tercera, saber preguntar. Y hacerlo de forma positiva para que se vea que seguimos el tema y, además, nos interesa. Cuarta, no demostrar prisa. Para los hijos y para todos los de casa, siempre es importante que demostremos un interés por sus cosas. Quinta, vivir la discreción. Se quejan los adolescentes, nos quejamos todos con frecuencia, que se cuentan a los demás lo más íntimo que se les ha confiado. No se actúa con mala intención, pero es uno de esos defectos que implica poca comprensión. André Rossard nos ofreció este hermoso pensamiento: "Miramos por la ventana el bullicio de la calle y nos olvidamos de alguien que está a nuestro lado y necesita nuestra compañía".
¿Como se pueden abordar los problemas de convivencia?

Para abordar los problemas de convivencia escolar es necesario aclarar que en la cotidianidad de la escuela / liceo, no todo lo que ocurre puede ser llamado violencia, agresión o bullying. En tal sentido, es conveniente comprender que en todo ser humano existe una cuota de agresividad natural, que es de orden instintivo, como una defensa ante una situación de riesgo, lo que se diferencia de una agresión desmedida o calculada para provocar daño a otro; a esto último, lo llamamos violencia.
En el ámbito escolar, muchas veces los niños, niñas y jóvenes responden con cierto grado de agresividad a molestias pasajeras de sus compañeros ya sean de orden físico (un empujón, un manotazo) o de orden verbal (una mala palabra, una broma con doble sentido). En la mayoría de los casos no hay intención de causar daño ni alcanza a constituir un conflicto; es parte de la vida habitual de niños, niñas y jóvenes en pleno desarrollo físico, psíquico, emocional e intelectual.
La agresividad tiene una base natural que no debe ser eliminada sino encausada, educada y formada conforme a principios y valores. El conflicto, es un hecho social imposible de erradicar, porque en todo grupo humano siempre habrá intereses diferentes: algunos semejantes, otros complementarios y otros sencillamente opuestos. No pensamos igual, tenemos diferentes visiones de la vida y de la sociedad, diferentes percepciones de lo que es mejor para unos y para otros; por eso surgen los conflictos: por diferencia de intereses. Un conflicto mal resuelto o no resuelto habitualmente deriva en actos de violencia. En este sentido, la capacidad de diálogo, de escucha verídica de los argumentos e ideas del otro, la empatía y la mediación, son mecanismos que ayudan a resolver conflictos pacíficamente.
viernes, 31 de agosto de 2018
¿cómo puedo fomentar la sana convivencia escolar?
En primer lugar, los expertos coinciden que la mejora de la convivencia escolar empieza por la responsabilidad compartida de todos los miembros de la comunidad educativa, implicados directa o indirectamente en la educación: familia, profesorado, instituciones, agentes sociales, etc. Resulta evidente que evitar la violencia y fomentar la convivencia requiere el respaldo y la colaboración de la familia y de las instituciones.Otro aspecto relevante es la necesidad que las acciones preventivas superen las acciones punitivas en caso de acoso escolar, conflictos o disrupción en el aula. Las acciones correctivas no son suficientes por sí mismas si no se acompañan de acciones formativas.
La convivencia debe convertirse en un proyecto intrínseco del centro. Por esta razón, los expertos recomiendan que el planteamiento general de la Educación para la Convivencia ha de estar recogidoen el Proyecto Educativo del Centro.
La educación para la convivencia debe iniciarse desde las primeras etapas (infantil y primaria). Si se fomenta la construcción diaria de la responsabilidad, mediante la implicación, la complicidad y la confianza del alumnado, se consigue una pauta educativa imprescindible para la educación para la convivencia.
Las herramientas más eficaces para la resolución de conflictos son la mediación y el diálogo. De la misma forma, el tipo de metodología que utilice el profesor puede fomentar la convivencia y reducir la agresividad (por ejemplo, el trabajo cooperativo).
Las Comunidades Autónomas y el Gobierno elaboran planes de convivencia que cada centro puede adaptar a sus necesidades. A partir de aquí, las medidas concretas que se aplican a cada centro surgen de la experiencia con profesores, alumnos y agentes sociales.
Finalmente, la educación para la convivencia pasa por crear personas que sean capaces de escucharse y respetarse mutuamente, sin recurrir a la violencia, por eso hay que educar a los jóvenes de forma simultánea en el campo cognitivo, emocional y moral.
¿Quiénes participan en la convivencia escolar?
El estudiante debe tener conductas respetuosas hacia todos los que intervienen en el proceso educativo.Se debe estar dispuesto al d íá logo y a la mediación Enfrentar las situaciones conflictivas buscando alternativas que intenten transformar la solución de los conflictos en actos educativos. Debe existir el respeto hacia los símbolos patrios Actitudes de cuidado hacia el patrimonio escolar Destacar el concepto de compromiso como base de la convivencia y la responsabilidad compartida para su logro Directores, Orientadores, Los estudiantes, Los docentes, Padres y Representantes, Obreros, personal de la institución. jueves, 30 de agosto de 2018
¿Qué es la convivencia escolar?
¿Qué es la convivencia escolar?
El conjunto de prácticas relacionales de las personas que participan de la vida cotidiana de las instituciones educativas. estas prácticas relacionales pueden observarse en los procesos de enseñanza, en el manejo de normas, en la construcción de acuerdos, en la solución de conflictos, en la evaluación, en el reconocimiento de las diferencias, en el trato con los padres y madres, en las interacciones entre los estudiantes, y con sus docentes, dando lugar a procesos de inclusión y participación, de resolución pacífica.después de la familia, la escuela es el lugar donde se pasa la mayor cantidad de tiempo desde la segunda infancia. la convivencia que se desarrolla en la escuela es parte del proceso educativo de una persona e influye directa y significativamente en los aprendizajes académicos que logra, pero también orienta su manera de pensar y actuar fuera de la escuela. las relaciones con otros en el diario vivir, van ajustando la manera de pensar y de comportarse mediante el intercambio, la colaboración o la competencia. así, los estudiantes se transforman en el convivir con los adultos, la familia, la escuela, con sus profesores y compañeros, ya que aprenden el pensar, el reaccionar, el mirar de quienes viven con ellos.entonces, lo que ocurre como experiencia de vida y de aprendizaje en los espacios de convivencia domésticos y escolares será la pauta para conducta ciudadana.
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